Transformación de la casulla en manto de coronación

La casulla a causa de su rico ornamento y de su relación con el rey San Esteban, se convirtió en manta de coronación.
La coronación se hizo en el marco de una misa. La ceremonia comenzó con la consagración del rey, su unción con aceite consagrado, para mostrar que el rey reina por la voluntad de Dios.
La transformación se realizó durante el reinado de Béla III. A partir de ese momento la historia del manto se relacionó con la Santa Corona. El manto de coronación, la Santa Corona, con el cetro real, el orbe y la espada de coronación constituyen juntos las insignias de coronación húngaras, que fueron guardadas por la Iglesia en Székesfehérvár, hasta el siglo XIV.